lunes, 1 de junio de 2009
Grissinopoli
Grissinopoli (una fábrica de grisines y bizcochos ubicada en el barrio de la Chacarita) en manos de la Cooperativa de Trabajo La Nueva Esperanza creció en varios sentidos. Antes, con los patrones no producía, y ahora, bajo gestión obrera, si; antes trabajaban por los viáticos y ahora retiran su propio sueldo; antes no se prevenían accidentes de trabajo y ahora sí; antes el trabajo era alienante y mecánico y ahora se proponen redireccionar la producción en función de las necesidades sociales. En el segundo piso de Grissinopoli había un lugar vacío, ahora funciona un Centro Cultural de Artes y Oficios. También en ese mismo segundo piso se realizaron multitudinarias asambleas y un Encuentro Nacional de Fabricas Ocupadas y en Lucha. Punto fundamental y explicado claramente por los propios protagonistas, esta lucha no puede triunfar aislada y tampoco lo está. En síntesis, una muestra más de las importantes reservas políticas de la clase obrera argentina que, frente al abandono patronal, comienza a tomar en sus propias manos la producción.
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